La Verdad

comunidad suricataA diario se afirma “la Verdad no existe”. Ante ello, como probablemente lo haría Unamuno afirmaremos que lo importante no es si existe, sino que necesitamos creer en ella, el hombre entonces inicia la búsqueda, se da un proyecto y una transcendencia por la cual en el futuro será otro que el que es ahora.

Cada uno de los seres humanos que vean su actuar tomarán posición frente a sus obras, ya que verlo es hacerlo para sí (intencionalidad de la conciencia), entonces ellos se opondrán, se aliarán, o serán indiferentes.

La indiferencia pareciera no ser una posición, recuérdese por ejemplo el concepto sartriano de complicidad o el famoso “cuando los nazis vinieron” de Martin Niemöller.

Así como uno no puede ser ingeniero sin antes haberlo imaginado, tomándolo de entre todos sus posibles y adoptándolo como proyecto. La intuición nos dice que la Verdad es, que existe, probablemente el Hombre nunca la ha alcanzado pero la intuye por su ausencia, o la vio efímeramente en algún acto rápidamente silenciado por el stablishment y la indiferencia cotidiana. La diferencia de un proyecto individual respecto de un proyecto colectivo no es algo que no hayamos emprendido antes, en la dimensión económica hemos logrado mucho, en el científico también, se trata ahora de lograrlo en  el ético. El desafío está y la Internet es un gran medio.

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2001 Odisea del espacio

Si uno argumenta que la Verdad no es otra que la verdad de los poderosos, bastará esperar a que los poderosos de turno nos amputen algo apreciado y en el instante la máscara del enajenamiento caerá y entonces la Verdad desnudada por su ausencia será un grito que saldrá por la garganta que antes la negó.

El problema de la Verdad es indeseable, es más fácil negar la pregunta por la verdad, su búsqueda, decir que la misma no existe ni existirá. Esta negación es dogmática, y es que el hombre no sabe, es incapaz de negar un dogma sin poner otro (y eso es otro dogma).

Con Unamuno, nuestra postura es que esta búsqueda es una obligación ética, aunque esta no se agote nunca, debemos persistir por el bien del hombre, y antes que ello, no tenemos derecho alguno para negar a otro su fe. Si el dogma es inevitable, debemos enfrentarlo y hacer el mejor de nuestros esfuerzos.

Arriesgaré un ejemplo:

Nos defenderemos del dogma que conduce a la violencia adoptando las enseñanzas de los grandes pacifistas. Recordamos aquí a Gandhi (“ojo por ojo y el mundo acabará ciego”) y a Luther King.

Nos defenderemos de nosotros mismos tomando el sentir del Otro como sentir nuestro. Recordamos aquí a Unamuno (“a ningún hombre estimo extraño”) y a Terencio.

Recordaremos a Sartre y no nos permitiremos ser cómplices, al Otro ofreceremos como mínimo nuestro diálogo pleno de dudas.

Nos defenderemos del fanatismo con las armas de la crítica y la convicción de no abandonar nuestro juicio, esto se aplicará a nosotros mismos y por tanto todo lo que enseñemos, enseñaremos también a cuestionarlo. Recordamos aquí a Gabriel Marcel y a Ortega y Gasset quien nos dijo “Siempre que enseñes, enseña a la vez a dudar de lo que enseñas”.

No nos cerraremos ante los posibles daños que podríamos recibir, no hay Nosotros posible sin una apertura, la humanidad no será la Humanidad, para dar se debe tener y para recibir debe necesitarse, y ello siempre implicará riesgos. Martin Buber “La palabra primordial YoTu solo puede ser pronunciada por el Ser entero” y Gabriel Marcel:

La condición de toda presentación es que quien se encuentre implicado en ella esté en el seno de una luz en la cual cualquier cosa que aparezca se haga manifiesta. La cosa debe atravesar y recorrer un dominio abierto para encontrarse con nosotros. Esa Luz es lo que yo llamo Verdad.

“El misterio del Ser”. Gabriel Marcel.

Al fin el Hombre no es sino “una cuerda tendida entre el animal y el superhombre” ¿que significado daremos al desafiante superhombre de Nietszche?

El hombre nace y muere a veces sin vivir,
camina desde el niño al viejo sin gozar,
eso que él mismo le llama felicidad
y si la tiene aquí la va a buscar allá.

Tropieza tantas veces con una misma piedra.
Fruta es que llega y pasa sin madurar.

Si tiene tira quiere tener mucho más.
Es un misterio y es de la vida la sal.
Tiene alma de guitarra
encordada de estrellas y es un falta envido
su co-ra-zón.

Sólo se diferencia del reino animal
porque es el hombre el único capaz de odiar.
Pero mientras el hombre se asombre,
llore o ría será la fantasía que Dios creó.

Es una lágrima de niño y de Crespín,
es monte denso, copla, vida y manantial
y es muy capaz de dar la vida o de matar
es luz y sombra, tierra arada y arenal.

La pucha con el hombre querer ser tantas cosas
y nunca es más que cuando tan solo es él.

Es un camino que anda solo bajo el sol
sendero trajinado por sueños de amor.
Es un viejo legüero garrotiado de changos
con son de vino triste y de carnaval.

Solo se diferencia del reino animal.

Autor: Pablo Raúl Trullenque

Interpretada por Alfredo Avalos.

Comentada por Peteco Carabajal (interprete habitual de nuestros días).

 

Un falso nosotros

Todos hemos estado alguna vez en una reunión donde en grupo se destaja a quienes no están presentes. En ese grupo no hay un nosotros real, o somos desconocidos o nos desconocemos, buscamos en ese momento un nuevo falso nosotros. En la ausencia del nosotros cada uno está frente a su soledad y al terror de desnudarse, resguarda en secreto lo relevante de sí, lo que cada día le mueve a realizarse o a perderse. Al conservar el poder de que le dañen, evita el camino de  creación de un lazo auténtico, el vínculo se lograría en el encuentro de proyectos de vida, al mostrarse concreto a los demás uno podría encontrarse en otros, lograr una hermandad en los valores comunes de cada proyecto de vida.

Nos entretenemos entonces en grupos de falsa cohesión. En estos grupos al no haber unión por intereses comunes, lo que se toma por ligue es la construcción de un rival ficticio. Un enemigo horrendo aparece por la propia necesidad de los integrantes del grupo de entretenerse y de acompañarse sin desnudarse. Entregarse, compartirse, sería inseguro, atacar juntos a un rival es mucho mas sensato.

En ese acto también nos estudiamos desde como cosificamos a los demás. En ese estudio cada uno muestra lo negro de sí a los otros, somos guerreros, luchamos juntos ¿contra quien? Contra el producto imaginario de nuestra propia desunión puesto afuera como rival. Nos hacemos imagen, aparición de guerrero para los miembros del pelotón y hacemos de un tercer otro un nuevo enemigo fantasma. Nosotros ya no somos los peligrosos extraños, son Ellos.

El estudiarnos permite conocer pobremente algunas similitudes, mas tarde nos acercaremos al similar, buscaremos con él un encuentro desde lo individual, ya no desde quien es el otro, sino desde quien es uno. Este es un encuentro mucho mas real ¿pero hemos dejado de actuar? ¿Si antes actuamos ser guerreros, no actuamos ahora ser un hermano?

“La Tía Tula”, crítica por @Rafael_Narbona

Miguel de Unamuno

Hermosa crítica sobre “La Tía Tula” y breve biografía de Unamuno, que felicidad ver que se sigue escribiendo así sobre él.

“Anatematizado y repudiado por una generación literaria que contempla con indiferencia los problemas metafísicos y existenciales, Miguel de Unamuno sobrevive como ejemplo de intelectual que no discrimina entre vida y pensamiento, pues entiende que las ideas sólo poseen valor cuando se encarnan.”