Marcel – Ser y tener – La libertad como carencia (II)

Ser y tener. Gabriel Marcel
Ser y tener. Gabriel Marcel
9-788487-943317

Continuamos con nuestro estudio de esta obra.

 Al platonismo de la idea como lo que supera a quien la encarna, Agustín y Marcel agregan la carga afectiva, a las abstracciones Marcel añadirá la emoción para llegar a una filosofía concreta, y en lo que respecta al tener se trata del ¿por qué quiero eso?

 Para asimilar una cosa, tiene que haber una cosa independiente de mí, así, si deseo que una amenaza X sea una oportunidad de alcanzar una mejora Y.

– el cambio que deseo existe en mi y es la “mejora Y”.

– el objeto de mi deseo existe independiente de mí y es la “amenaza X”.

 La idea del cambio la tengo en mí, de otro modo no podría proyectarla. Por tanto, tener el deseo de que se cumpla el cambio, es ser el deseo del cambio que quiero, mi conciencia es conciencia-de-deseo de ese cambio.

 La conciencia-angustia es toda intuición y nos revela las posibilidades que tenemos como caminos para recorrer en nuestro proyecto, nuestra vida. La sentencia existencialista es clara: somos angustia; preguntarse ¿que soy? ¿que puedo ser? ¿por qué soy y que debo ser? es el dasein heideggeriano, el existir.

 La conciencia-proyectante es nuestro deseo de pasar de una potencia a un acto, de darnos un nuevo en-sí, introyectar la cosa que deseo para mí me permite proyectarme dotado por las capacidades sobre la cosa, alcanzo la idea de mi futuro yo y me doy cita con él.

 La conciencia-poseedora posee una cosa en cierto grado independiente de sí y reconoce, actúa, uno de los posibles que adquirió con dicha cosa, así hacemos de nosotros un ser con poderes. Concedamos a Freud el acierto de su frase: “el hombre es un dios con prótesis”.

 Como de la nada nada sale, no podemos reflejar, expresar, lo que no tenemos, en cambio lo que poseo sí puedo elegir ignorarlo o bien hacerlo para mí y reflejarlo.  Reflejar, pasar una de mis potencias a acto, cambiará mi situación y en esta volveré a estar arrojado a mis posibles, cambiar mis circunstancias mediante mis actos, no cambiará mi condena a elegir, angustia-de-elegir es lo que soy y seré.

Ser y tener cuerpo

 ¿Poseemos nuestro cuerpo? ¿es acaso una cosa? ¿que soy yo si trato a mi cuerpo como cosa? Uno es su cuerpo, cosificar nuestro cuerpo es un acto de mala fe, en el suicidio pareciera afirmarse “mi cuerpo es un objeto, yo no soy nada” {Ibid. pag. 144}. Hegel dice: “yo soy el acto que afirma mi cuerpo”, la idea que tengo de mi cuerpo.

 Esta conceptualización del cuerpo está en Hegel antes que en Marcel, y en Marcel antes que en Sartre.  La posibilidad del suicidio nos rebela el misterio de la relación de posesión que uno tiene consigo mismo, uno es y posee su cuerpo. Quien se niega a matarse, se niega ese modo de ejercer la posesión de su cuerpo, su relación entre lo que es en-sí y lo que es para-sí difiere de la del suicida. En cierto modo, quien escoge la vida deja de pertenecerse, no se cosifica al punto de mandarse a la nada, de terminar con su cuerpo para nihilizar su proyecto.

…cuando digo: tengo un cuerpo, no quiero solamente decir: tengo conciencia de mi cuerpo; pero tampoco: hay algo que puede llamarse mi cuerpo. Parece que hay un término medio, un tercer reino. {ibid. pág. 146}

El cuerpo de otro y el nuestro, el aborto

Por lo mismo, quien aborta, cosifica a otro y lo manda a la nada, le niega todas sus posibilidades, en este punto, Marcel (véase), Buber, incluso en cierto modo Sartre (“La edad de la razón”, “San Genet”), difieren con de Beauvoir:

“El aborto libre y gratuito no es nuestra única plataforma de lucha. Esta demanda es simplemente una exigencia elemental. Si no se la toma en cuenta, el combate político no puede ni siquiera comenzar. Recuperar, reintegrar nuestro propio cuerpo constituye para nosotras, las mujeres, una necesidad vital. De frente a la historia, nuestra situación es bastante singular: en una sociedad moderna como la nuestra, somos seres humanos a quienes se les prohíbe disponer de sus cuerpos. Una situación que en el pasado sólo los esclavos han conocido.

(…) El aborto terapéutico exige una “buena” razón para obtener el “permiso” de abortar. Esto significa que debemos merecer el derecho de no tener niños. Al igual que antes seguimos siendo desposeídas de nuestro derecho a dar la vida o no. Obligar a una mujer a ser madre seguiría siendo un principio legítimo. Establecer algunas excepciones a esta regla no haría más que reforzar esta legislación. Esta nueva ley, por muy liberal que está sea, continuaría ocupándose de nuestro cuerpo. Ahora bien, el uso de nuestro cuerpo no debe ser reglamentado en absoluto. Nunca aceptaremos excepciones; restos de lo que los otros seres humanos disfrutan desde su nacimiento: la libertad de hacer uso de su cuerpo a su antojo.”

Simone de Beauvoir – Manifiesto de las 343; 1971.

“Me gustaría hacerles compartir una convicción de las mujeres. Pido disculpas por hacerlo ante una asamblea formada exclusivamente por hombres: Para ninguna mujer abortar es una cosa placentera”.

Simone Veil – Debate sobre la ley de interrupción del embarazo; 1974.

 A riesgo de poder acusarseme de trivializar esta lucha, recordando la tristísima voz popular: ninguna mujer nace puta, entonces: ninguna persona nace abortista (llega a serlo por la situación que vive). Si al abortar se niegan las posibilidades del no-nato, y si acostumbramos decir que la cosificación es una dialéctica, el infierno del Otro sartriano, el reino del YoEso de Buber, el obrar humano contra lo humano de Marcel, se puede afirmar que la mujer cosificada cosificará, como lo hace todo ser humano, agredida en su vida, actuará contra la vida (incluso arriesgando la propia). Solo un superhombre, o una supermujer, podrá en todo momento ofrecer la otra mejilla.

 Mas allá de las, aparentemente, irresolubles diferencias, están los infinitos, aunque efímeros, encuentros: “You may say, I’m a dreamer, but I’m not the only one”.

Marcel – Ser y tener – La libertad como carencia (I)

Ser y tener. Gabriel Marcel
Ser y tener. Gabriel Marcel
9-788487-943317

Muchas personas entendemos la libertad como una independencia, una autonomía, Marcel, un filósofo poeta, nos contará otra forma de entender la libertad.

En la pag. 143 de esta edición de “Ser y tener”, Marcel comparte su “Esbozo de una fenomenología del tener” – le precede su “Diario metafísico” (1928-1933). Advierte desde el inicio que no desea desarrollar sus ideas con rigurosidad metodológica. Incluso afirma que el desarrollo de su pensar puede ser inviable, no se trata entonces de desarrollar comprobaciones lógicas, su filosofía será directa. El método tiene lugar para guiarse uno mismo mediante comprobaciones en cada paso, y para educar y justificarse, pero cuando se desea saber o encontrar, se debe primero preguntar, reafirma aquí su pensamiento como un (neo)socratismo, y también se muestra agustiniano, la verdad se intuye, se reconoce por introspección, no mediante metodologías o técnicas, estas permiten desarrollar lo que uno en cierto modo ya sabe (o cree saber).

…germen de una filosofía que en gran parte me limito a presentir y que, si resultara viable, otros se encargarían probablemente de desarrollar… Puede ser también que algunos de los caminos cuyo trazado quisiera esbozar terminen en un callejón sin salida. {pág. 143}

Así como Heidegger retoma la pregunta por el ser, Marcel se preguntará sobre el tener (los usos del francés “avoir” son variados: tener, haber, conseguir, entre muchos otros). La primer pregunta es sobre una emoción ¿como la intuición, la conciencia, reconoce una emoción la primera vez que se presenta?

¿Como es posible, me preguntaba, reconocer un sentimiento que se experimenta por vez primera? … Yo constataba que esta identificación es tanto mas realizable cuanto mas asimilable sea el sentimiento a algo que tengo, como cuando digo que tengo un resfriado o el sarampión; se deja entonces cercar, definir, intelectualizar.

¿Es la primera emoción el sentir la existencia? Con la subjetividad naciente (pero no nacida), se logra la condición de posibilidad de la vida humana (Heidegger, Sartre). El sentimiento es más asimilable a algo que tengo, el recién nacido entonces llora porque no tiene mundo, desconoce lo que siente. El miedo es discernible porque es la emoción primaria (angustia, nada, muerte).

Odio y amor, injusticia y justicia, son mas complejos, sin embargo racionalizables. “…el amor puede revestir formas desconcertantes, que impiden a aquel que las experimenta el sospechar su verdadera naturaleza” {ibíd.} Hay en el objeto de la emoción, una relación afectiva que trae consigo el miedo porque la trama afectiva es irracional.

…cuanto menos localizable sea este sentimiento… menos podré reconocerlo. Pero ¿no existe precisamente, por oposición a estos sentimientos que tengo, una especie de trama afectiva que es de tal manera consustancial con lo que soy…? Así es como llegué a entrever, si no una distinción neta , por lo menos una especie de gama de matices, una degradación insensible entre un sentimiento que tengo y un sentimiento que soy. {pág. 144}

Contemporáneos, Marcel y Sartre se influyeron mutuamente, Sartre afirma en “El ser y la Nada” que la conciencia se afecta del sentimiento y que, en situación, el sentimiento es el modo en que la conciencia está siendo {esta obra de Sartre es de 1944, la conferencia que estamos estudiando es de 1933}. También podemos comparar con el pensamiento de Buber (Yo y Tu, publicado en 1923), y decir que el sentimiento que soy es muy cercano al reino del YoTu primordial, y que el sentimiento que tengo es también cercano al reino del YoEso.

Recordemos que la angustia existencial es un miedo sin otro asidero, identificación, que la libertad de mis posibles y la ausencia de mi definición, el infinito y la nada, lo inevitable del tener que escoger ¿es entonces asible? ¿cual es el objeto? El objeto es el proyecto, pero es un objeto en creación. Esta es la forma en la que, personalmente entiendo, lo que Marcel dirá más adelante, dirá que la libertad es una carencia, la necesidad de darse el ser, y como el ser humano requiere de Otro para definirse, esa carencia es una falta de autonomía. En la proyección de uno mismo como un Otro externo, que nos permite ver al Otro como necesitado, amenazante y providente, y en la introyección del Otro como parte de mi, está la oportunidad del encuentro, de darse el ser-con (nosotros), pero, una vez mas, esa oportunidad requiere de una carencia. 

Además el problema emocional suele ser que la conciencia no se limita al presente, se proyecta, luego es incierto porque el hombre no puede saber si se cumplirá su proyecto, y lejos de agotarse ¡esta incertidumbre lo acompañará en cada elección importante que le preceda! <> sentenciará Sartre.

En el fondo, todo se reduce a la distinción entre lo que se tiene y lo que se es… No puedo tener, en el sentido estricto de la palabra, mas que algo que posea una existencia hasta cierto punto independiente de mí… lo que tengo se añade a mí; más aún, el hecho de ser poseída por mí se añade a otras propiedades de la cosa… pertenecientes a la cosa que tengo… <> aquello de que puedo en cierto modo y bajo ciertos límites disponer… dicho de otro modo, <> en cuanto que puedo ser considerado como una potencia, como un ser dotado de poderes.

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“La Tía Tula”, crítica por @Rafael_Narbona

Miguel de Unamuno

Hermosa crítica sobre “La Tía Tula” y breve biografía de Unamuno, que felicidad ver que se sigue escribiendo así sobre él.

“Anatematizado y repudiado por una generación literaria que contempla con indiferencia los problemas metafísicos y existenciales, Miguel de Unamuno sobrevive como ejemplo de intelectual que no discrimina entre vida y pensamiento, pues entiende que las ideas sólo poseen valor cuando se encarnan.”

Sartre – San Genet comediante y martir

 

sartre-san-genet
San Genet Comediante y Martir de Jean Paul Sartre ISBN: 950-03-7816-7; Losada

San Genet Comediante y Martir by Jean-Paul Sartre 

Debe considerarse al Otro como un Yo, esto nos lo enseña Buber en Yo y Tu. Años después nos lo enseñó Sartre ¿Por que no puedo usar al Otro? ¿que tiene de malo? Muchos dicen por ejemplo, “no siempre es trata, la prostitución también se elige”. Lo malo es la posibilidad de aprovecharse de la otra persona que vive algo parecido o igual a la situación que explica Sartre.

…Precisamente porque está solo y es miserable, porque se muere de deseo de que le ayuden, de que le consuelen, porque siente una necesidad fabulosa de recibir amor, decide darlo: adora a todos esos niños bellos y crueles que le agobian sin misericordia, se somete servilmente a sus deseos, se hace libertino; ya que no puede ser el amado, será el amante. Extraña operación en la que la humildad mas abyecta disfraza el orgullo mas intratable, en la que el amor mas completo enmascara el odio mas disolvente…

Quien usa a una persona así, actúa  sádicamente, un acto cuyo sentido se niega a fin de permitir su gozo y por medio de mala fe se justifica frente a los otros.

…en los ojos sumisos busca el reflejo de su libertad infinita…

Se habla muchas veces de “Crisis moral” ¿Cual es la novedad? No es exclusiva de pobres y políticos y existe desde siempre. Quizás no robemos, pero desde no ceder el asiento en colectivos a otros que lo necesitan o manosear a quien no quiere, hasta darle $30 a una mujer a cambio de una felación sin importar el estatus social en que nosotros mismos la colocamos (¡una felación sí, un beso no! ¡que asco y por favor que no me vean!). En sí el egoísmo causa el sadismo de deshumanizar al otro. Incluso cuando pensamos en votar, pensamos en quien es bueno para nosotros como clase o incluso casta.

Genet es un preso, ladrón y pederasta marginado. Sin embargo, cuidado, muchos de nosotros solemos encerramos de manera similar y escapamos a nuestro propio encierro-solipsista de igual modo.

…si se entrega todavía a sus fantasías infantiles es porque ahora les asigna una función precisa en sus ceremonias de sacrificio: esos deseos ingenuos le ayudan a sufrir. los acaricia porque sabe que no pueden ser satisfechos, se abandona a los sueños porque el despertar es tanto mas penoso cuanto mas dorados han sido. Para él su valor consiste en que lo hacen sensible al horror de su situación. Sin esas reivindicaciones violentas y espontaneas tal vez se acostumbraría a su miseria, se revolcaría en ella, se resignaría…

La marginación es el modo actual de nihilización del hombre, represión, carcel y manicomio, como mas tarde contará Foucault. Sartre en los 50s escribe esta crítica.

…En otro tiempo se cortaba tranquilamente la lengua a los delincuentes; nuestra sociedad mas humana, les deja los órganos de fonación con la condición de que no los utilicen ¿Por qué ha de hablar Genet? Sólo puede mentir o engañar porque es un ladrón… Si infringe la prohibición no hay que escucharle… engañaría o lo que es peor comprometería… se mantendrían con él… relaciones de reciprocidad… (pag 336)

Sartre insiste, Genet se ve a si mismo como esa cosa, ese ladrón, que los demás ven, no se ve persona sino cuando hay milagros, así él no tiene historia.

Para que un hombre tenga historia es necesario que evolucione… que su vida dependa de todo y de él solo, que descubra en ella en el momento de morir un producto vulgar de la época y la obra singular de su voluntad

Su vida se le ha impuesto solo puede reflexionar.

 

 

 

Gabriel Marcel – Diario metafisico

gabriel marcel - diario metafisico

Existencia

Marcel en su diario nos habla de la cercanía de su pensamiento con el pensamiento nietzscheano y su oposición al pensamiento kantiano. El juicio solo puede existir en un cuerpo encarnado. El entendimiento puro no podría diferenciar lo real de lo irreal. Aún si pudiéramos evitar las percepciones externas, nos percibiríamos a nosotros mismos en tanto que alienados. El idealismo tiende a eliminar las consideraciones existenciales ¿por que existo?¿cual es el fin de la existencia?

Alma e inmortalidad

Para Platòn, el alma es una idea y por tanto no puede morir, las ideas están, no tienen principio ni fin. Junto a Platòn la gran mayoría de los filósofos apuestan por el alma inmortal. En cambio, Nietzsche y Marx no apuestan por el alma inmortal. Segun Nietzche la inmortalidad del alma es una visión apolínea errónea. Para los hindúes el alma se disuelve en Brahma y vuelve a reencarnar, en oriente “no-ser” y “nada” son prácticamente lo mismo, en occidente se les diferencia (“El hombre es el ser por el cual la nada viene al mundo” J. P. Sartre). La encarnación no es un hecho, sino un dato que nos permite realizar actos. Mi cuerpo me es dado, pero no es para mi un dato, todo dato implica objetivaciòn, lo objetivisable es lo permeable. No puedo dominar, ni analizar, ni definir el hecho de existir. Soy mi cuerpo es afirmar que no puedo observarme como si no fuera mi cuerpo (metafísico).

Desde el momento en que el cuerpo es tratado como objeto de estudio, por el mismo hecho yo me destierro al infinito.

Es como leer el libro de Marcel, ese ser que damos a Marcel no es el existenciario Marcel, el ser que damos al cuerpo del otro es subjetivo.

El Otro

La visión marcelina de el Otro es cercana tanto al predecesor Kierkegaard como a su contemporáneo Sartre. El hombre es ‘impermeable’, no puedo meter ideas en el otro, debo hacer dialéctica con él. La impermeabilidad del otro le vuelve un secreto para nosotros y es el origen del miedo. A la vez, no hay nada en el mundo que no sea para mi, por tanto el Otro forma parte de mi cuerpo metafísico. Opacidad, alteridad, Otro, la opacidad es la interposición de mi mismo ante el Otro. Marcel se opone, junto con  los demás existencialistas, al cogito ergo sum  reafirmando la máxima existencial existo luego pienso.

La oposición sujeto-objeto se halla trascendida porque el objeto se subjetivisa. Conocer un objeto es contingente, no trascendente, la investigación es contingente porque no podemos definir inteligiblemente el ser de las cosas. La situación se abre a la reflexión, pero no se puede comprender la existencia, solo aproximarla. La oscuridad del mundo exterior reside en que no me conozco a mi mismo, el mundo me es oscuro porque soy incapaz de entender mi cuerpo y proyecto, la opacidad del mundo es la interposición de mi mismo ante el mundo y por lo mismo mi opacidad la proyecto en el mundo.

Nietzsche – el bien y el mal

Para Nietzsche todo lo malo es una concepción judeocristiana. La decadencia estética, el reinado del positivismo, el marxismo, son males generados por la misma concepción judeocristiana (Marx considera que la religión se utiliza como opiaceo para el proletariado). Nietzche afirma que la ética judeocristiana nos lleva a una concepción apolínea del mundo, establece una dialéctica apolínea o dionisíaca. La apolínea busca la luz, los limites de lo que se puede o no hacer. Visión grecorromana que la refiere al clasicismo en la cultura, poesía y arte, en el canon clásico. En “el origen de la tragedia” aboga por todo lo contrario donde el héroe es finalmente sacrificado. La concepción dionisíaca  (Dionisio piel de macho cabrio), teogonía y panteísmo, el dios identificado por todo el espíritu de la naturaleza sin intervención apolínea, donde cultivar, donde hacer arte, donde comerciar. “Dios ha muerto”, ha muerto la visión judeocristiana de dios, Dios existe en la concepción de cada hombre. El hombre no debe tener limites (apolíneo) sino ser el superhombre. De la comparación entre Manes, Mitra y Jesucristo nace el superhombre de Nietzsche y la idea de que la concepción de Dios de los hombres es un error. La concepción dionisíaca es una lucha dialéctica en si. Jung posteriormente lo toma  para la lucha contra la sombra y el eterno retorno. En “mas allá del bien y del mal” afirma que no existe bien ni mal, sino que existe una síntesis mas allá de eso donde bien y mal se identifican. Entonces lo vedado puede estar bien, lo aceptado puede estar mal, o ambas cosas.

La realidad me resulta impenetrable porque no puedo penetrar mi propia existencia. Puedo observar parte de la realidad pero no la realidad en si. El pecado es el hecho de que hay una opacidad interna que solo me permite percibir que estoy y me proyecto en el Otro. Es un fallar por ignorancia, una ignorancia inevitable.

La impermeabilidad de mi cuerpo media con la realidad, si distingo mi yo de mi cuerpo, este último deja de ser mediador absoluto. En psicoanálisis existencial, la pérdida, el dolo, se llama amputación, mutilación, y es un dolor metafísico.

El hombre es el único ser que hace promesas. (Nietzche)

Para Marcel no hay estado que nos permita prometer, trascender el tiempo, error de Proust, somos nuestros recuerdos, sí, pero en tanto que tiempo vivido, no perdido (“En busca del tiempo perdido” Proust). Para formular una promesa necesito un dato absoluto, relación de amor, voluntad de cumplimiento. Se nos confía algo y ese algo nos lo damos nosotros mismos al comprometernos con el Otro. Tengo al mismo tiempo miedo y deseo de comprometerme ¿merezco la libertad? Solo seguiré creyendo a condición de seguir mereciendo, cumpliendo compromisos elegidos. El sujeto no es pura receptividad, la aprehensión implica acontecimientos donde el sujeto es agente, donde pone de si para interpretar.

Receptividad y aprehensión

El sujeto es ademas aprehensión, abstrae lo que percibe (semiología), vemos el fenómeno no el noumeno, los fenómenos se dan en el tiempo, pero nuestras abstracciones no están en el tiempo. La abstracción se logra al pensar el conocimiento mismo. No hay toma de consciencia sin un acto, la idea se extrae de la cosa en una operación, la operación pertenece al pasado.

Primero hipótesis y luego análisis, al contrario de la inducción empirista y de los conductistas. El totum simul (Boecio dice que dios conoce todos los momentos de todo el tiempo, estando copresentes en una  única percepción) de una pieza de jazz con improvisaciones se logra a pesar de las discontinuidades de la pieza, a pesar de la improvisación puedo obtener un todo como un  todo, como un dato, que me es dado, así la improvisación busca hacer participar al público.

Además mi participación contribuye a la improvisación del artista (mediten acerca del show de un comediante en el que el público no se ríe, y en el que sí). El psicodrama como terapia de grupo donde se dramatiza los problemas de los pacientes, donde el terapeuta comprometido deja la receptividad pura, coparticipa, colabora, se involucra. Crítica al análisis freudiano, es imposible lograr una abstracción, un conocimiento, sin participar.

La aprehensión no depende tanto del problema, sino de la actitud frente al mismo. La coparticipación del terapeuta cesa si este, no es modificado recíprocamente con el paciente, si se convierte en puro espectador, sin aprehender, al disociarse cesa el aprehendizaje.  Puede suceder porque rechazo lo que percibo o porque me niego a participar de el. Para quien no participa hay una nada intrínseca, no es posible el totum. La participación requiere de la interiorización, de  manera opuesta, lleva lo existente hacia dentro de mi. No existe terapeuta que no participe, la no participación nos hace indisponibles.

Gabriel Marcel – Los hombres contra lo humano (I)

gabriel marcel - los hombres contra lo humano
Gabriel Marcel – Los hombres contra lo humano
Traducciòn: Beatriz Guido
Colecciòn “El mirador”
Librerìa Hachette S.A. Buenos Aires 8 de Febrero de 1955

Para los existencialistas como Gabriel Marcel, el Dios, o el absoluto de cada uno, existe porque “yo lo pongo ahí”, porque existe para mi, porque todo es para mi, lo que es para otros me es inalcanzable sin hacerlo propio y por ese acto velarlo (el velo de maia). Y le redefino cada vez que cambio mis valores. Luego comunico a los demás, mis valores y mi fe, en cada acto que realizo (y así  es como “el hombre elige al hombre” nos dice Sartre). Estos valores pueden formar parte de la consciencia mítica (Jung), y yo elegirlos para mi, o pasar a formar parte de dicha consciencia a partir de los hombres-líderes del mundo de las ideas, para bien o para mal y siempre de un hombre a otro hombre.

La fe, el deber ser, el Dios, está en nosotros, Gabriel Marcel afirma que “el hombre está en agonía” cuando deja de creer en el sentido de-si desde-si, y opta por técnicas de enajenamiento (entretenganme por favor), aniquila su sujeto para creer en Otro que le dicte su actuar, y así lo determine. Esto es la condición de posibilidad de los fanatismos, fenómeno de masas, que han abierto la puerta a las tragedias de la historia.

“…desde muy temprano, he discernido los estragos imputables a cierto tipo de fanatismo igualitario… ¿existe realmente una conexión entre el horror de la abstracción y el de la violencia colectiva?…es imposible establecer la paz desde abstracciones…la gente de derecha está muy lejos de tener el monopolio del conformismo…está en contradicción flagrante con los principios que pretende defender”{pág 8}

“No se trata…de beneficiar al conformismo de derecha, con todo lo que a menudo implica de ceguera y de inconsciente crueldad, con la reprobación que se debe hacer pesar sobre el conformismo de izquierda…Lo propio de un pensamiento honesto es ser bilateral y vedarse en toda circunstancia cargar…en el crédito de unos lo que se asienta en el débito de otros.”{pág 10}

Para el existencialismo no existen las adicciones, existen las conductas de evitación de la angustia. Por eso tratar la adicción sin tratar su causa es fútil. La angustia frente al porvenir, nadie la niega, la angustia del pasado muy pocos la aceptan. Soy lo que elegí, y todo lo que no elegí. Lo que no elegí está siempre presente, junto a lo que sí, y al mismo tiempo que mis actuales posibilidades.

“¿Como…no sacar a luz la ilusión óptica en virtud de la cual subestimamos el peligro pasado…porque lo creemos pasado?…¿no podría suceder que reapareciese bajo un aspecto apenas modificado?…debemos…denunciar los daños de cierto relativismo…que es en el fondo egocéntrico. Pero observaré…que cierta dogmática de la historia no es menos desastrosa en sus consecuencias”{pág 10}

“el caso de Jean Genet…El burgués que practica las repugnantes virtudes de su clase retrógrada ¿no resulta a acaso mucho menos brillante que ese ladrón pederasta que tiene el coraje de llegar al acto cuando el otro se queda quizá en sus veleidades inconfesadas?…Nuestra época nos propone el espectáculo de una verdadera coherencia en el absurdo…aquel absurdo se transforma muy positivamente en mal” {pág 11}

El fanatismo nos hace máquinas, la aniquilación del sujeto, mediante la técnica del entretenimiento y la continua creación de necesidades, nos priva del sujeto crítico. La técnica por el hombre sí… y contra el hombre. “El fetichismo de la novedad” (Heidegger) es el escapar de mi, mediante la inundación de la consciencia por un montón de cosas irrelevantes en las que uno no está sino pasivamente, huyo de todo lo que me importe para no angustiarme, en el continuo entretenimiento solo somos en tanto que formamos parte del proyecto de Otro ¿para que pensar?

“…jamás podrá construirse una máquina capaz de interrogarse sobre sus condiciones de posibilidad y sobre los límites de su eficacia…íntima conexión entre reflexión y misterio…cuanto mas progresan los técnicos, más está en retroceso la reflexión…no digo…que esa conexión…sea fatal…las técnicas tienden a crear una atmósfera…antiespiritual, lo menos favorable posible al ejercicio de la reflexión” {pág 12}

“…hoy en día lo universal no puede afirmarse sino fuera de las masas y contra ellas…Entre el amor y la inteligencia, no puede haber verdadero divorcio.Ese divorcio no se consuma sino cuando la inteligencia se degrada…o…cuando el amor se reduce al apetito carnal”{pág 13}

“…las masas no existen ni se desarrollan…sino muy por debajo del plano donde la inteligencia y el amor son posibles…Solo…la persona<<Platón>>, es educable. Fuera de eso no cabe sino un amaestramiento…tenemos que instaurar un régimen que sustraiga el mayor número de seres humanos a ese estado de envilecimiento o de alienación. Esto se traduce por el hecho de que las masas son esencialmente…fanatizables” {pág 13}

Téngase en cuenta que G. Marcel conoció a J. Goebels, no conoció las universidades virtuales abiertas.

Una canción de Charly Garcia reza: “Los carceleros de la humanidad no me atraparán dos veces con la misma red…”

¿Conocen la frase “Dios ha muerto” en el sentido que Nietzsche le dio? Significa, a mi entender, que abandonados los absolutos, decepcionados de estos, debemos darnos nuestros propios ideales, no habla de ateísmo como se cree. El tal llamado nihilismo nietzscheano, es la ausencia de valores sí, pero en tanto que es oportunidad de abandonar los valores heredados e ir por los propios.

Al respecto Marcel nos dice:

A la afirmación proferida por Nietzsche: ‘Dios ha muerto’, casi tres cuartos de siglo más tarde. otra afirmación, mas murmurada en la angustia que proferida, viene hoy día a hacerle eco: ‘el hombre está en agonía’. Entendámonos bien: esta afirmación está desprovista de toda intención profética; (…). Decir que el hombre está agonizando es decir que se encuentra solamente en presencia, no de un acontecimiento exterior, como el aniquilamiento de nuestro planeta, que podría ser por ejemplo la consecuencia de un cataclismo sideral, sino de posibilidades de una destrucción completa de sí mismo que se presentan hoy como residiendo en él, a partir del momento en que él hace un mal uso, un uso impío de las potencias que lo constituyen. Podemos, pues, pensar tanto en la bomba atómica como en las técnicas de envilecimiento que han sido o son puestas en práctica en todos los Estados totalitarios sin excepción” {pág 17}